Filosofia del autor...

Toda crítica es en esencia destructiva, a menos que sea una alabanza parcializada. Voy a escribir con la más sincera honestidad de lo que vea proyectado en la pantalla, sin tapujos ni eufemismos que vicien el artículo. En muchos de ellos puede que encuentren "spoilers" que den a conocer puntos claves de la trama, pero que son importantes para dar una opinión global, trataré de evitarlos en al medida de lo posible, no lo prometo. Quiero aclarar que ninguna crítica es a título personal, ensañando contra autores, actores o productres, y que la opinión no le pertenece a nadie más que a mi, y no quiero influenciar en la opinión del resto, ofenderles o defenderles, simplemente es un ejercicio de percepción personal. Los afiches y fotos que acompañen a los artículos no pretenden violar copyright, los usaré solamente para ilustrar y ayudar en la ubicación del material del que hablo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

MELANCHOLIA: LARS VON TRIER AL MÁXIMO, O COMO ODIAR EL ARTE SOLO POR SU AUTOR

Reconozco que mis entradas son mucho más esporádicas de lo que desearía, mi propósito para el próximo 2012 es ver más cine y dedicarle más tiempo a este blog. 

Hace ya algunas semanas vi Melancholia, lo último y más esperado de Lars Von Trier, uno de mis directores favoritos, cuyas películas han marcado a una generación de nuevos cinéfilos con propuestas atrevidas que van desde su concepción artística como en el caso de Dogville, su espíritu patético como en la trilogía de Golden Heart (Breaking the Weaves, Idioterne y Dancer in the Dark)  hasta su intención transgresora como en Anti Christ.

Ver producciones de este director danés es prepararse para experimentar profundas sensaciones de incomodidad, impotencia, rechazo y si no se está listo una grave indignación; todo ello demuestra el alto grado de control sobre lo que desea proyectar en pantalla, su magistral manejo de las imágenes y su fuerte escuela que mezcla el Nouvelle Vague francés, el neorrealismo italino, el expresionismo alemán, la escuela rusa de Tarkovski y claramente su propio Dogma 95.

Melancholia muestra un alto grado de madurez, a diferencia de Anti Christ, aquí si vemos a Lars von Trier, ya no es el director que se confundió con los homenajes y la estilística prestada con su propia reinterpretación. Ahora es un verdadero referente a su propio estilo, su propio pensamiento. Su visión sombría y patética que fascina y descarna.

A mi forma de ver Melancholia es una película nihilista, que muestra la impotencia y soledad de las criaturas que habitan un mundo más en camino a su destrucción inevitable. La esperanza nunca muere porque no tiene sentido su existencia.

Yo sé que esta crítica constructiva… imposible, es una de la más inespecíficas que he escrito pero quiero dejar la mayor parte de la trama abierta para que nadie deje de considerar ver el film, sea cual sea su reacción y veredicto al final de la película, no pasará desapercibida. Solo quiero adelantar que Kirsten Dunst demuestra que bajo una buena dirección puede ser una excelente actriz, ya habíamos visto algo de ello en Marie Antoinette con SofiaCoppola, pero este caso rebasa ese mérito.
Además quiero remarcar el arte del afiche, que perdurará como una imagen poderosa para el mundo del cine, Ofelia de nuevo flota en el agua del año 2011. Y ello es únicamente una degustación de la calidad gráfica de toda la pelicula.



Otro punto que me gustaría tocar es: ¿Podemos juzgar una obra por su autor? Durante la promoción del filme en Cannes, Lars Von Trier hizo comentarios que se consideraron pro-nazis, lo que causó su expulsión del festival y el señalamiento del público y la cobertura mediática. Pero si estas personas son capaces de mostrar una obra artística tal que rebasa el propio nombre del autor, es  ridículo creer que ello quita valor a la pieza. El arte es trascendente, los autores se convierten en acompañantes de ese camino a la historia. La mayoría de grandes artistas han sido, y son aún, parias de la sociedad, mentes incomprendidas, excéntricas y aisladas que cometen delitos y actos amorales pero son quienes crean y hacen avanzar la maquinaria evolutiva del arte. En otras palabras, se puede vivir del arte, pero la historia dice que esa vida no será muy buena.

Mi recomendación de esta entrada no es para una película sino para otro director que es un paria: la obra de Roman Polanski no se puede juzgar por las ordenes de aprehensión que tiene en su contra, y si cometió un delito debe de ser juzgado por la justicia, no por los críticos. Próximamente se estrenará Carnage; esperemos que sea una obra de arte como muchas de sus otras películas, aquí el tráiler... (me recuerda un poco a algunos trabajos de Buñuel, veremos si tengo razón)


viernes, 7 de octubre de 2011

La Vaca. Estreno de cine guatemalteco hoy.

El día de hoy se estrena una nueva comedia realizada por Mendel Samayoa: "La Vaca"


Quiés es Mendel Samayoa?
Colega arquitecto cuyo logro más nombrado fue producir, a través de la casa "Angel de Luna Llena" la pelicula "Donde Acaban los Caminos" que figura entre mis recomendaciones de peliculas guatemaltecas dignas de ver y estudiar.

También realizó la serie, difundida principalmente por internet, "Sweet Dalila", otra recomendación.

"La Vaca" se ve como una comedia llevadera, llena de chapinismo y con una producción muy bien cuidada, como ha sido el sello de los productos de "Full Moon Angel" y del mismo Samayoa.

Anticipada desde hace meses, y luego de algunas funciones especiales se estrenará comercialmente en este día viernes 07 de octubre, no la dejen pasar, descansen de Hollywood y conozcan un poco de Guate-wood.

sábado, 24 de septiembre de 2011

“Siendo Puta Me Fue Mejor” en el teatro. Prostitución desvergonzada de un buen concepto.


Fui a ver la obra de teatro “Siendo Puta Me Fue Mejor” en su fin de semana de estreno, convencido que sería una experiencia diferente dentro de la paupérrima propuesta de teatro en Guatemala. Lastimosamente fue una completa decepción.

Como este es un blog enfocado al cine, dude en escribir la Crítica Constructiva para una obra de teatro, este no es mi  campo de confort, pero dado que ambos medios de expresión comparten varios aspectos, a continuación mi acostumbrada redacción.

Empecemos citando el libro del cual toma el título el guión. Vivian Marroquín publica a finales del año 2010 una obra que se convertiría en el boom del mercado editorial de muchos años. “Siendo Puta Me Fue Mejor” se convierte en un genuino best-seller con varias reimpresiones y agotando existencias en tiendas, además se convierte en regalo por excelencia ya sea por el título que sonroja o por el espíritu rebelde que representa. Hombres y mujeres se vieron seducidos por esta historia que reta los paradigmas y prejuicios de gran parte de la sociedad occidental especialmente retratando la idiosincrasia guatemalteca. 

Siendo absolutamente sincero no he leído el libro, pero las críticas, recomendaciones y comentarios de medios y amistades me dieron una muy buena referencia, anunciandome que el lema del libro debiera ser “Siendo autentica/o, me fue mejor; aunque el resto de gente me vea como puta/o”.

Animado por esa confianza pensé que la adaptación teatral recibiría un tratamiento que la acercaría a “Los Monólogos de la Vagina”. Yo esperaba ver reflejaba una revolución contra el machismo y el prejuicio, pero en su lugar sólo hubo chistes malos, clichés, vulgaridades y lo peor de todo, la prostitución misma de la obra con el consentimiento de la propia autora; parecía la adaptación teatral de “La noche de los tenderos”, una obra de ficheras.

Ya en la sala, no podía creer lo mala que se iba poniendo la presentación, luego de un monólogo muy apropiado por parte de la autora, empezó la degeneración del medio y la estafa al público. La obra no se basa en el libro, únicamente se aprovecha del título para darle momentos de reflector al actor principal, quién desvergonzadamente roba por completo el protagonismo.  Es tanto lo que debo revisar que mejor lo hare por lista.
  • Exceso de personajes en escena que vuelven la obra difusa porque carecen de sentido en una trama que nunca se definió.
  • La utilización de clichés, creo que es el peor aspecto de la obra; cómo es posible que en un libro que lucha contra el machismo, se refleje en el escenario la imagen machista del estereotipo del homosexual maricón.
  • La duración, son aproximadamente 3 horas. En mi función al menos 3 grupos de personas se salieron cuando el segundo acto no pasaba de media hora.
  • Teniendo el libro personajes tan fuertes y ejemplares que se imponen contra las ideas preconcebidas, no vemos ninguno en el escenario, a excepción de la autora, únicamente son mencionados en escenas excesivamente largas que son los únicos puntos de conexión entre las tablas y el papel.
  •  Al final de la obra queda la duda, inaceptable por el concepto, ¿A quién le fue mejor? ¿A la “Putía” o a la “Culo persignado”?
Es lamentable que obras como esta acaparen entradas y audiencia y trunquen las posibilidades a otras compañías que con el mismo ánimo cómico logran su cometido, experimentan y convencen al público. Hace algunos años vi en la UP la obra “La Chenta”, excelente ejemplo de comedia.  Guatemala tiene otros exponentes como “Un Loteriazo en Plena Crisis” y las obras de Manuel Galich. Creo que debemos alejarnos de los Huitecos y ver lo que ofrece la competencia para que el teatro y así la carrera de actor pueda progresar en el país.

Como recomendación esta vez quiero citar una obra que me impresionó cuando la vi. “Voces en el Umbral” de Victor Hugo Rascón, formidable muestra de teatro experimental donde únicamente cuatro personas recrean lo que el teatro es capaz de transmitir. Si la muestran en su área, no la dejen pasar. También como recomendación: consuma teatro, consuma cine, consuma arte.






ADDENDUM:  17/12/2011
Hace un par de semanas concluí por fin el libro escrito por Vivian Marroquín. Mi crítica queda intacta, únicamente reiterando el mensaje a favor de romper tabues, eliminar la educación machista dogmatica y la liberación del pensamiento a favor de una sociedad más abierta a los diferentes estilos de vida. aunque el estilo de escritura es bastante pobre.

sábado, 16 de julio de 2011

Parte 3: La sexualidad humana, el pensamiento liberal y la doble moral de la sociedad que ve o deja de ver el cine




He dejado pasar mucho tiempo desde el artículo anterior, igual que con los anteriores. Mantener un blog activo es más difícil de lo que creía, no todos los días son buenos para escribir, y a veces decido si escribo o veo una película… obviamente he elegido la segunda opción.

Este artículo no es sencillo, de todo lo que he escrito me parece el tema más delicado que he tratado y que puede definir el público que guste o disguste el blog, aunque me preocupa bastante poco, no quiero ofender a nadie, tampoco quiero ser malinterpretado, al fin este blog es solamente un ejercicio de crítica de cine.
Si hablamos de sexualidad humana abarcamos un universo de prácticas románticas y/o eróticas que para muchos son perversiones, para otros puede ser hasta una forma de vida. La naturaleza humana no se puede separar de la sexualidad… en la mayoría de películas se observa este elemento, ya sea suavemente como en películas románticas, incluso en caricaturas donde la atracción entre personajes es clara, o ¿creían que Cenicienta se casó con el Principe solo para heredar el reino?. La sexualidad, a diferencia de los elementos de erotismo y desnudo, no define la clasificación de un film, sin embargo ésto puede cambiar cuando se deja el cliché de hombre-gusta-mujer-mujer-gusta-hombre. 


Inmersos en la diversidad sexual, ha sido claro que una mediana exploración hacia ella provoca el escándalo, la censura y la murmuración. Lo que, en muchos casos, se convierte en la motivación de guionistas y directores quienes desean que su obra mueva la marea, ya sea por protesta como en el caso de No se lo Digas a Nadie, o por beneficio económico como en Milk, aunque es un buen ejemplo de Gus van Sant.

Aun así encontramos películas dedicadas por completo a la exploración de la enciclopedia que es la sexualidad humana, filmes fuertes, crudos y difíciles de definir, fronterizos entre pornografía y cine. Creo que el más conocido es Shortbus; ahí se resume el lema “Todo cabe en la diversidad”, y abre la puerta hacia una exploración que busca la verdadera identidad,  básicamente es buena parte de lo que los conservadores llaman (y temen) Pensamiento Liberal.

Es triste que aún teniendo en muchos países, festivales culturales que inviten a conocer una sexualidad plena, aún un alto porcentaje demográfico condena las prácticas libres de hombres y mujeres, encasillándoles en valores religiosos caducos. Peor aún es que otro alto porcentaje de esa población tiene diferentes ideas de lo que significa la dignidad humana, basándose en raza, género o edad. Es increíble que niños de 12 años sean expuestos a asesinatos con armas y horrores de guerra, pero se condene si  a los mismos se les expone a una pequeña dosis de diversidad que es más probable genere tolerancia y no inclinación. 

Personajes femeninos  que manifiestan a la mujer como alguien en control de su sexualidad han sido calificados de promiscuos y desvalorizantes. Personajes masculinos que exhiben el mismo comportamiento son héroes. 

Hay tantas películas que quisiera recomendar; como ElImperio de los Sentidos, donde por primera vez vi abordado el tema de una mujer ninfomaníaca sin convertirla en villana. O el caso de La Insoportable Levedaddel Ser (uno de mis libros favoritos) donde la frase “desnúdate” llega a tener un valor filosófico, que dista de lo moral y se acerca a la metafísica del deseo. Incluso la película que ya recomendé en otro artículo: Déjame Entrar, expone que la atracción no necesariamente va hacia los genitales sino a los sentimientos.

 
S i son neófitos explorando lo que el mundo del cine ofrece en cuanto a diversidad LGBT pueden empezar  con un documental que se llama “When I Knew”,  luego experimentar su nivel de confort con MaVie en Rose, Notes of a Scandal, Kinsey, Transamerica y The Hours. Luego podrán disfrutar  y ver más allá de películas como The Dreamers, Otto; or up with dead people,  Hedwig and the Angry Inch o si lo desean Salóo los 120 Días de Sodoma.

Termino esta serie, esperando que al menos una persona abra su mente y traspase las barreras del recato y empiece a disfrutar el cine, y criticarlo con libertad personal.

jueves, 26 de mayo de 2011

El sexo y el cine, parte 2: Sensualidad, sexo, erotismo; vehículo o publicidad?


Sé que ha pasado mucho tiempo desde que empecé esta trilogía de artículos, que son mucho más efectivos como ejercicio personal  que como medios de difusión. 

El día de hoy quise escribir la segunda parte, porque después de considerar el desnudo hay que avanzar al siguiente paso: ¿Qué hace un director con una persona sin ropa en la pantalla?, si tomamos el primer artículo como ejemplo, vemos que si la escena es gratuita no pasará de sonrojar a más de alguna persona entre el público, cuya edad probablemente esté entre los 15 a los 18 años, o los 50 a 90 años.

Antes de continuar quisiera hablar sobre los conceptos; la sensualidad la veo desde todo aquello que llama a los sentidos a despertar, que es un enigma en la consciencia por desenredar… hablando de ejemplos cinematográficos, podemos decir que la actuación de Mónica Belluci en Maléna es sensual.
Por sexo, no hay mucho que elucubrar, el acto de fornicar en pantalla, el conocido “adentro y afuera” que Alex  menciona en La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, ya sea gráfico o simulado.  Aquí tenemos ejemplos  gráficos como Idioterne de Lars von Trier, 9 songs de Michael Winterbottom, o ejemplos más púdicos como en The Reader o Atonement.

Para finalizar, el concepto que es probablemente más abstracto; el erotismo puede manejarse de muchas formas, y es la unión entre los conceptos anteriores, para una escena erótica no es necesario tener sexo, basta con percibirlo. En el manejo del erotismo es donde encontramos las firmas de los directores, la atmósfera que pretendían crear, la construcción de personajes y el ritmo del guión, como por ejemplo, la reciente Black Swan de DarrenAronofsky o los personajes principales de Mulholland Drive de David Lynch.

La razón por la que titule esta entrega como: Vehículo o publicidad, es debido a que los tres conceptos anteriores están ligados a la crítica que recibirán del público. Muchas películas son conocidas simplemente por la polémica que provocaron sus escenas subidas de tono o fuera de contexto, por ejemplo, El Crimen del Padre Amaro, pero no tienen trascendencia  formal, técnica o relevancia histórica. Al contrario, existen producciones que también han trascendido por las mismas condiciones, pero su realización va más allá de centrarse en el tema y muestran niveles más densos de realización y exploración de la psiquis humana; por ejemplo Saló o los 120 Días de Sodoma de Pier Paolo Pasolini. 

Existen, además, otros filmes considerados magníficos y que casualmente dentro de su desarrollo tienen altos niveles de sensualidad, sexo y/o erotismo, a eso es lo que me refiero; ya no es un mero recurso o escenas de relleno, sino un vehículo para el arte, probablemente sin esas escenas la obra estaría incompleta. Más que ejemplos quiero dar recomendaciones. Para empezar hay que nombrar Persona de Ingmar Bergman (por la tensión sexual entre las protagonistas), también está ElPerfume basado en la novela de Patrick Suskind y dirigida por Tom Tykwer (por mostrarnos la sensualidad de los aromas, hasta que se vuelve un deseo, percibido sexualmente), Brokeback Mountain de Ang Lee (porque más allá de desfalcar la imagen de John Wayne de los vaqueros, trata de romance en cualquier medio y contra la ideología y el estereotipo) Lucía y el Sexo de Julio Medem (por su riqueza estructural y conceptual)… y así seguiríamos con un largo etcétera.

Yo soy el primero en reconocer que los ejemplos son trillados, pero sin tener mucho tiempo que dedicarle al blog, son los que diríamos están, en “top of mind”, cualquier sugerencia es bienvenida para enriquecer el contenido.

martes, 5 de abril de 2011

El sexo y el cine, parte 1. EL DESNUDO, ARTÍSTICO O PORNOGRÁFICO?

El día de hoy empiezo una trilogía de artículos enfocados a iluminar el taboo que la sexualidad provoca en muchas personas que ven películas, me motivo a escribir la sorpresa que me provoca ver que muchos creen que el sexo y el cine solo de conjuga en la pornografía, y etiquetan cruel y banalmente una cinta solo por su alto contenido, o bajo, sexual, sensual, erótico o liberal.
El título de cada artículo es el siguiente:
Parte 1: El desnudo, artístico o pornográfico?
Parte 2: Sensualidad, sexo, erotismo, vehículo o publicidad?
Parte 3: La sexualidad humana, el pensamiento liberal y la doble moral de la sociedad que ve o deja de ver el cine.
EL DESNUDO, ARTÍSTICO O PORNOGRÁFICO?
 

Para empezar a desentramar el tema, considero que hay que empezar por lo que escandaliza a la mayoría de moscas muertas: Una persona desnuda en pantalla es sinónimo de risillas, chiflidos y bochornos. La expresión más pura de humanidad está en la persona desnuda, donde ya no hay biombos que disimulen sus defectos o le hagan aparentar superior o inferior a sus desnudos iguales.
Lo anterior no significa que todos los personajes, actores y actrices deben estar dos horas en pantalla sin nada más que el guión de su personaje. Cuando un desnudo se hace solo por llamar la atención se convierte en una escena gratuita, prescindible que roba atención al guión, dirección y al conjunto de elementos que forman una película, así sea mala. El desnudo gratuito es el más común de encontrar, especialmente en comedias, chuscas por supuesto, desnudos de 2.3 segundos que el público espera para reírse por fuera y elucubrar lujuriosamente por dentro.
Escribiendo este artículo recuerdo todas las declaraciones de celebridades de segunda, que han aceptado cheques a cambio de posar para revistas o dar un flash de su derriere en una mala película de corte sentimentaloide; es simpático la cantidad de veces que hemos escuchado: “no es un desnudo vulgar, es un desnudo artístico, todo bien cuidado y muy bonito”. No existe el desnudo artístico, lo único que existe es el desnudo, el adjetivo se lo da el contexto y la expresión que se pretende alcanzar con la imagen. Una actriz rodeada de cariátides griegas con la mano sobre el pubis no es necesariamente artístico, más se acerca al kitsch y si la mencionada fotografía se publica en la revista Playboy o en el canal XXX, llamarle arte es una ofensa al mismo autor de obras como “Laocoonte y sus Hijos” o las sublimes expresiones de “Psique y Eros”, por mencionar ejemplos clásicos (y neoclásicos).
En el cine hemos visto infinidad de piel en todo tipo de películas, desde los enteramente necesarios desnudos de películas como “The Pillow Book” de Peter Greenaway, “Breaking the Waves” de Lars von Trier o incluso “El Decamerón” de Pier Paolo Pasolini; así como el desnudo que se impone como un estado de rebeldía en contra de lo que se espera del arte; ejemplos como la trilogía de “Heat”, “Trash” y “Flesh” de Andy Warhol y Paul Morrisey son claros. Otras películas como “Pink Flamingos” de John Waters, o “Irreversible” de Gaspar Noé son simplemente incomprensibles si no contaran con amplios, detallados e incómodos desnudos en su desarrollo.
La conclusión a la que espero llegar es que el desnudo no es necesariamente vehículo de arte o vulgaridad y cuando las mentes y los ojos de las personas que juzgan a los autores o interpretes que se despojan de todo en pantalla se empiecen a abrir, es entonces cuando realmente vamos a poder disfrutar de productos de calidad, con propuesta creativa que radica más allá que impresionar al auditórium con un trasero perfecto.
Pd. debido a que blogger no me lo permite, no subo más imagenes de los desnudos que menciono, pero ahi estan todas las recomendaciones para su crítica personal.

viernes, 11 de marzo de 2011

M. Night Shyamalan, réquiem para una carrera que nunca existió.

Pocas personas no han visto sus películas, estoy seguro, este director dio una gran sorpresa cuando vimos El Sexto Sentido, inmediatamente ganó crédito como una de las grandes películas gringas de los noventas y al poco tiempo, el público estaba esperando su próxima propuesta, pero la decepción fue mayúscula cuando jamás pudo superar la originalidad de ésta.
Lamento dedicar otro artículo al cine de Hollywood, pero hace poco vi (pirata, al menos) la última película escrita por este tipo: “La reunión del Diablo” o su nombre original “The Night Chronicles 1; Devil” y es un autentico y redondo bodrio.
Probablemente Shyamalan sea uno de los directores más sobrevalorados que conozco, junto con otras “joyas” como Ron Howard, Steven Spielberg, James Cameron y Ridley Scott, debido al éxito que tuvo con El Sexto Sentido le fue otorgada la gracia de recibir el apoyo de productores, estudios y distribuidoras.
Regresando a sus antecedentes, tenemos que al despuntar su fama con el niño que “veía gente muerta” quiso imitarse en otras producciones de tensión y terror como “Señales”, que no es pésima y “La aldea” donde se nota que pierde el rumbo en su totalidad.
Dentro de sus aportes a la cultura popular, son ejemplos ridículos “La Dama en el Agua” y “El Fin de los Tiempos” ambas las catalogo entre las peores películas que he visto completas, y eso que he visto “Jesucristo Cazador de Vampiros
Ahora pretende iniciar su propia franquicia de historias de miedo,  con su nueva línea The Night Chronicles. La primera entrega es vergonzosa para el cine de terror, “La Reunión del Diablo” parece producida por el canal cristiano local para espantar niños en la escuela dominical.
En fin, Shyamalan tuvo una única buena idea, un único éxito real y a menos que plagie algo bueno o cambie de género radicalmente, su carrera seguirá sin aparecer.

Como recomendación de hoy, estuve pensando en una excelente película de terror, que casualmente vino con la horda de temas sobre vampiros que hemos tenido en los últimos tres años, se trata de la película sueca “Déjame Entrar”, o más conocida por su nombre en inglés “Let the Right One In”. Una historia original sobre vampiros visto en muchos matices y tratada de forma poco convencional, teniendo entre sus logros una buena dirección, guión, fotografía y actuaciones, es una película tan buena que Hollywood ya la arruinó haciendo su propio remake en inglés. Raras veces el cine de terror se vuelve memorable por su calidad y no por el nivel de sangre tirada al público, este es un caso claro de que todos los géneros pueden ser vehículos del arte del cine.